La cosmética natural está en auge, cada vez tiene más seguidores y una mayor acogida. Es por esto que muchos fabricantes están empezando a utilizar los términos bio y eco para sumarse a esta tendencia. Y es que nuestra piel es un gran órgano que absorbe prácticamente cualquier cosa que se le aplique y tenemos que cuidarla.

Pero la cosmética no solo se trata de nuestra piel. El cabello, las uñas, los dientes, los labios… utilizamos productos cosméticos para todas ellas. Es en este momento cuando estas partes de nuestro cuerpo quedan expuestas a todo tipo de componentes químicos.

Por ello, los fabricantes están empezando a eliminar algunos de estos químicos de sus listados de ingredientes. Está claro que un producto de cosmética no se puede comercializar si no cumple con unos requisitos específicos para la salud.

Pero la OMS (Organización Mundial de la Salud), conjuntamente con las Naciones Unidas, advirtió en un informe que existen muchas sustancias químicas que están aprobadas y, en cambio, pueden causar potenciales efectos negativos.

Entre los ingredientes más peligrosos encontramos:

  • Parabenos. Se añaden como conservantes en productos de belleza.
  • Colorantes. Para aportar color de forma artificial.
  • Sulfatos. Permiten que el cabello se limpie y se desengrase por medio de la espuma.
  • Siliconas.
  • Dietanolamina. Compuesto químico orgánico que se utiliza en disolventes, emulsionantes y aplicaciones detergentes.
  • Butilenglicol. Irritante para la piel, pulmones y ojos. Contaminante ambiental.
  • Imidazolidinyl urea. Es un conservante antimicrobiano.

Como ya hemos dicho, muchas empresas han retirado algunos de estos ingredientes. Pero esto no asegura que el producto acabe siendo natural. Y por esto, muchas personas encuentran la solución en el mercado de la cosmética natural. Con ésta cuidamos de nuestra imagen, cuerpo, salud y medio ambiente, consiguiendo los mismos resultados o mejores y evitando las versiones más químicas.

Qué es la cosmética natural

La cosmética natural es aquella que está elaborada con productos de origen vegetal, mineral o animal, reduciendo al máximo o evitando el uso de químicos en el proceso. Entre estos productos, los más comunes en la cosmética natural son: aceites esenciales, frutos, raíces, flores, arcilla, cera de abeja y jalea real.

Pero no hay que confundir lo natural con lo orgánico. Un producto orgánico viene de la naturaleza, pero además asegura que está cultivado sin químicos, plaguicidas ni agroquímicos. Por ejemplo, podemos hacernos una mascarilla en casa con un aguacate y será un producto cosmético natural pero, si nos fijamos en la forma de cultivo del aguacate, podríamos encontrar que contiene pesticidas y ya no sería orgánico.

En estos casos debemos prestar atención a los ingredientes, si queremos que el producto sea natural, y en los sellos de certificación, si buscamos un producto orgánico o bio.

Por qué escogerla

La primera razón está dirigida a aquellas personas con pieles sensibles. Los productos con ingredientes naturales no irritan o dañan la piel, ya que evitan ingredientes químicos que pueden generar agentes tóxicos y alergénicos.

La única circunstancia en la que se puede dar una reacción de este tipo es teniendo alguna alergia a componentes como las nueces o los cacahuetes, por ejemplo. Por el contrario, lejos de enrojecer la piel, los cosméticos naturales la nutren.

Otros motivos pueden ser:

  • Existe una importante reducción de los residuos químicos, evitando un mayor daño al medio ambiente.
  • No se realizan ensayos con animales.
  • Evitar el envejecimiento de la piel. Los productos químicos, como los conservantes artificiales, contribuyen a envejecer la piel. Sin embargo, los ingredientes naturales nos ayudan a nutrirla de forma adecuada, solo debemos escoger los adecuados para nuestro tipo de piel.

La cosmética natural en auge

En el año 2016, la cosmética tradicional tuvo un crecimiento del 3,5 %. Mientras que la cosmética natural creación un 9,5 %, es decir, 6 puntos por encima (fuente: Stanpa). En el año 2017 aparecieron más de 100 marcas nuevas de cosmética natural y orgánica, respondiendo al crecimiento de la demanda.

Según datos de la SEQC, entre el 2017 y el 2018 el aumento de los productos orgánicos llegó hasta el 20 %, superándolo en localidades como la Comunidad de Madrid. En este último año el sector de la cosmética natural y orgánica está alcanzando un crecimiento aproximado del 9% anual. Teniendo en cuenta que la demanda ha aumentado un 40% en dos años, estos números solo reflejan una tendencia que se está consolidando.

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