¿Quieres importar champú y productos para el cabello desde Tailandia y no sabes cómo hacerlo?

Tailandia cuenta con una industria cosmética muy activa y una oferta cada vez más interesante de champús, acondicionadores, mascarillas, sérums y otros productos destinados al cuidado del cabello. Para una empresa europea, encontrar allí un fabricante o una marca atractiva puede abrir nuevas oportunidades comerciales. Sin embargo, comprar el producto es solo una parte del proceso.

Cuando estos cosméticos van a comercializarse en España o en otro país de la Unión Europea, deben cumplir la normativa cosmética europea, independientemente de que puedan venderse legalmente en Tailandia.

Y aquí es donde suelen aparecer las dudas: ¿puedo importar el producto tal como lo fabrica el proveedor?, ¿hay que modificar el etiquetado?, ¿quién responde legalmente por el cosmético?, ¿qué documentación debe entregar el fabricante?

🇹🇭 Lo primero: que se venda en Tailandia no significa que pueda venderse directamente en Europa

Este es uno de los puntos que más confusión genera al comenzar una importación.

Un champú puede estar correctamente formulado y autorizado para su mercado de origen y, aun así, necesitar adaptaciones antes de comercializarse en la Unión Europea. La referencia principal es el Reglamento (CE) nº 1223/2009 sobre productos cosméticos.

Por eso, antes de realizar un pedido importante, conviene analizar el producto desde el punto de vista regulatorio. Importar primero y revisar después puede terminar provocando retrasos, gastos inesperados o mercancía que no puede ponerse a la venta hasta solucionar las deficiencias detectadas.

🧴 La fórmula del champú debe revisarse

Uno de los primeros pasos consiste en disponer de la fórmula cualitativa y cuantitativa y revisar los ingredientes empleados.

La denominación INCI de los ingredientes es importante, pero no es suficiente con mirar la lista que aparece en el envase. Determinadas sustancias están prohibidas en cosméticos europeos y otras tienen restricciones de concentración, condiciones de utilización o advertencias específicas.

También hay que prestar atención a conservantes, colorantes, filtros UV y otros ingredientes sujetos a condiciones concretas.

En la práctica, resulta mucho más eficiente realizar esta comprobación antes de cerrar una operación de importación de gran volumen.

La documentación del fabricante tailandés es fundamental

Una dificultad frecuente no está en el producto, sino en conseguir del fabricante toda la información necesaria.

Es recomendable comprobar desde las primeras conversaciones si el proveedor puede facilitar la documentación técnica requerida para preparar el expediente europeo. Entre otros aspectos, pueden ser necesarios datos sobre la composición, especificaciones de materias primas y producto terminado, proceso de fabricación, estabilidad, compatibilidad con el envase, calidad microbiológica y demás información de seguridad.

Un fabricante acostumbrado a exportar a Europa probablemente estará familiarizado con estas solicitudes. Si nunca ha trabajado con el mercado europeo, puede ser necesario explicarle con mayor detalle qué documentación se necesita.

No conviene esperar a que la mercancía esté en España para descubrir que falta información esencial.

🔎 El informe de seguridad y el expediente del producto

Antes de comercializar un cosmético debe existir un Expediente de Información sobre el Producto (PIF) y debe realizarse la correspondiente evaluación de seguridad, que queda reflejada en el Informe sobre la Seguridad del Producto Cosmético (CPSR).

Para elaborarlo se necesita información suficientemente detallada y fiable del cosmético.

Aquí puede aparecer un problema práctico: si el fabricante no facilita determinados datos, la preparación del expediente puede quedar bloqueada. Por este motivo, la cooperación del proveedor tailandés es un factor que conviene valorar casi tanto como el precio o las condiciones comerciales.

¿Quién será la Persona Responsable en Europa?

Los cosméticos comercializados en la UE deben tener una Persona Responsable establecida dentro de la Unión Europea.

Esta figura desempeña un papel esencial porque debe garantizar que el producto cumple las obligaciones aplicables antes de su puesta en el mercado.

En las importaciones desde un tercer país como Tailandia, determinar correctamente quién asume esta responsabilidad es una cuestión que debe resolverse desde el principio y no cuando el producto ya está preparado para venderse.

🏷️ El etiquetado tailandés normalmente necesitará adaptaciones

Aunque el envase original resulte atractivo y profesional, no hay que dar por hecho que pueda utilizarse sin modificaciones.

El etiquetado destinado al mercado europeo debe incorporar la información obligatoria correspondiente: identificación de la Persona Responsable, contenido nominal, duración mínima o PAO cuando corresponda, precauciones de uso, número de lote, función del producto cuando no resulte evidente y listado de ingredientes, entre otros elementos exigibles.

Además, determinadas informaciones deben aparecer en el idioma requerido por el país donde vaya a comercializarse el cosmético.

Esto merece especial atención en champús y tratamientos capilares con instrucciones concretas, advertencias o determinadas condiciones de utilización.

Notificación en el CPNP antes de comercializar

Antes de poner el producto cosmético en el mercado de la Unión Europea debe realizarse la correspondiente notificación a través del Cosmetic Products Notification Portal (CPNP).

La notificación forma parte del procedimiento previo a la comercialización y debe realizarse cuando ya se dispone de la información necesaria del producto.

Por tanto, encontrar un champú interesante en Tailandia, acordar un precio y organizar su transporte no significa que ya esté listo para venderse en España.

Un ejemplo práctico: encuentras una línea capilar interesante en Bangkok

Imaginemos que una empresa española localiza un fabricante tailandés con una gama de champú, acondicionador y mascarilla que quiere incorporar a su catálogo.

Antes de hacer un pedido de varios miles de unidades, sería recomendable solicitar la documentación técnica, revisar las fórmulas y estudiar el etiquetado. Si los tres productos cumplen o pueden adaptarse, se puede continuar con la evaluación de seguridad, preparación de los expedientes, definición de la Persona Responsable, adaptación de las etiquetas y notificación correspondiente.

Este orden reduce considerablemente el riesgo.

Hacerlo al contrario —comprar, transportar y después preguntar qué requisitos existen— puede convertir una buena oportunidad comercial en una operación mucho más complicada de lo previsto.

Importar cosméticos desde Tailandia es posible, pero conviene preparar la parte regulatoria antes de comprar

La distancia geográfica no es el principal obstáculo. Lo realmente importante es conseguir que el producto que llega desde Tailandia cumpla las condiciones necesarias para poder comercializarse legalmente en el mercado europeo.

Una buena coordinación entre importador, fabricante y profesionales especializados permite detectar posibles problemas antes de invertir en grandes cantidades de producto.

En este contexto, Licencia Cosméticos puede acompañar a las empresas que quieran introducir champús y otros productos cosméticos procedentes de Tailandia en el mercado europeo, ayudándolas a gestionar y revisar los aspectos regulatorios necesarios para su comercialización.

Licencia Cosméticos
Tel.: 93 633 56 18
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