Después de un verano repleto de diversión, de días en la playa, de piscinas y de sol, necesitamos recuperar el cabello y la piel.

Es por eso, que en este artículo os daremos algunos consejos para recuperar y mantener la salud y viveza de nuestro cabello y piel.

Recuperar el cabello y la piel

Cabello dañado

Seguramente habrás notado que tras el verano, el pelo se encuentra más áspero o encrespado, menos suave y sin el mismo brillo de siempre.

Esto es normal, ya que el cloro, el sol y el agua salada afectan a la salud de nuestro cabello.

¡Pero no lo des por perdido! Existen muchas maneras de recuperar el cabello y en este artículo os diremos como, paso por paso.

Sanar el cabello

En primer lugar, es necesario sanar o desintoxicar el cabello.

El primer paso para ello, es realizar un “tratamiento desintoxicante”, que consiste en lavar el cabello con un champú purificante o exfoliante que elimine las células muertas y los residuos externos.

A continuación, es recomendable aplicar una mascarilla compacta o revitalizante que ayude a reparar el cabello.

Recuperar

Para recuperar el cabello, es tan fácil y sencillo como cortarse las puntas.

Sí, parece algo obvio, pero muchas veces pasamos por alto la importancia que ésto tiene. Al cortar las puntas, evitamos que éstas sigan “abriéndose” cada vez más y permitimos que el cabello crezca más rápido y sano.

Mantener la salud del cabello

No solo es importante sanar y recuperar el cabello, también es fundamental mantenerlo sano.

Para poder mantenerlo sano e hidratado, tan solo debes de lavar el cabello con un champú adecuado. Es importante que el champú sea PH neutro y no es recomendable lavar el cabello cada día, ya que la propia grasa del cuero cabelludo ayuda a su hidratación.

También es recomendable seguir utilizando mascarilla capilar, ya sea hidratante o reparadora (las hay de muchos tipos).

Como “extra”, siempre viene bien utilizar algún tipo de aceite o sérum que ayude a mantener el cabello sano (aceite de coco, aceite de argán o incluso aceite de oliva).

Consejos: Además de todo lo anterior mencionado, procura cepillar el cabello con un peine adecuado para tu tipo de cabello y toma precauciones a la hora de aplicar calor en exceso (plancha, rizador de pelo…) con productos protectores y temperaturas no excesivamente altas.

Recuperar la piel

Al igual que es necesario recuperar el cabello, pasa lo mismo con nuestra piel, ya que después del verano, se encuentra más seca, deshidratada y “agrietada” o descamada.

El cuidado de la piel, a efectos prácticos no es tan diferente del cuidado del cabello. Para recuperar el brillo y elasticidad de la piel, es necesario exfoliarla e hidratarla.

Exfoliar la piel

Es importante exfoliar la piel, tanto de la cara como del cuerpo, para eliminar las células muertas y devolverle la suavidad y brillo que merece.

Es fundamental hacerlo una vez a la semana como mínimo, sin olvidar elegir un exfoliante adecuado para tu tipo de piel (piel grasa, piel seca, sensible, con tendencia al acné, etc).

Hidratar la piel

Mantener la piel hidratada es fundamental para que ésta continúe estando sana. Para hidratarla, se pueden utilizar infinidad de productos cosméticos o naturales (cremas hidratantes, geles especiales, productos naturales como el aloe vera o la caléndula, etc) sin olvidar tener en cuenta el tipo de piel.

Esperamos que con estos consejos puedas recuperar el cabello y la piel, y mantenerlos sanos duraderamente.

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